El indicador elaborado por el banco JP Morgan sube 62 unidades mientras los bonos Globales se desploman por el contexto internacional adverso y la incertidumbre económica local
Este lunes el riesgo país de Argentina experimentó un incremento significativo, subiendo 62 puntos hasta alcanzar los 863 puntos básicos. Este aumento se produjo en un contexto económico global marcado por la incertidumbre y la volatilidad de los mercados internacionales. También sufren las acciones argentinas en Wall Street y en la Bolsa local.
El índice del riesgo país elaborado por el banco JP Morgan, conocido como 11EMJ, retomó niveles cercanos a los que había registrado en noviembre de 2024, después de haber alcanzado un nivel más bajo en enero de 2025, cuando tocó los 550 puntos básicos. El fuerte aumento del riesgo país refleja la creciente desconfianza de los inversores sobre la estabilidad económica de Argentina en el contexto actual.
A las 12:50 horas los bonos en dólares de Argentina retroceden más de 2% en promedio, mientras que el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires resta 1,9%, en los 2.333.000 puntos. Los ADR en Nueva York retroceden hasta 6 por ciento.
La situación se vio agravada por los comentarios del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien anunció que los aranceles abarcarían a todos los países, lo que avivó las preocupaciones sobre el posible estallido de una guerra comercial mundial. Esta amenaza global podría desencadenar una recesión económica que afecte a las economías más vulnerables, como la argentina.
El anuncio de Donald Trump, que incluye una posible ampliación de los aranceles a nivel mundial, aumentó las tensiones comerciales y disparó la aversión al riesgo en los mercados globales. Las políticas proteccionistas de Estados Unidos también pueden tener consecuencias directas sobre los países con economías más frágiles, como la Argentina, que dependen en gran medida de sus exportaciones y de acuerdos comerciales internacionales. La amenaza de una guerra comercial global genera incertidumbre, ya que podría llevar a una contracción económica mundial, lo que afectaría las perspectivas de crecimiento en mercados emergentes, incluida Argentina.
Caídas en los bonos Globales
Como causa detrás del aumento en el riesgo país, los bonos Globales argentinos sufrieron un golpe considerable. Cerca de las 13, los bonos experimentaban bajas generalizadas, con una caída promedio de 2,2% entre las seis emisiones de deuda de Argentina. El bono con vencimiento en 2029, el más corto, fue el que menos retrocedió, con una caída del 1,8%. Sin embargo, el bono con vencimiento en 2046 fue el más afectado, perdiendo un 2,5% de su valor en la jornada.
Estas bajas son indicativas de la creciente desconfianza de los inversores sobre la capacidad de Argentina para cumplir con sus compromisos de deuda en un contexto económico adverso. La caída en los precios de los bonos es una señal de que los mercados perciben un mayor riesgo asociado con la deuda argentina, lo que refuerza la preocupación por la sostenibilidad de la economía del país.
El ministro de Economía confirmó que el Gobierno le solicitó al FMI (Fondo Monetario Internacional) un paquete total de USD 20.000 millones y pidió que el primer desembolso supere el 40% del total. Explicó que esto se debe a que Argentina ya cumplió con algunas de las metas fiscales y monetarias que fijaría el FMI. Negó una fuerte depreciación del dólar y restó importancia a las ventas de divisas del BCRA en las últimas semanas, señalando que el tema se resolverá una vez cerrado el acuerdo. También afirmó que, tras recomprar con fondos del organismo de crédito las Letras Intransferibles en manos del BCRA, esos fondos pasarían a formar parte de las reservas y quedarían plenamente disponibles para la entidad.
El viernes, la portavoz del FMI confirmó que las autoridades argentinas solicitaron un paquete de financiamiento por USD 20.000 millones. Sin embargo, cualquier acuerdo y su esquema de desembolsos están sujetos a la aprobación del directorio ejecutivo del organismo. Señaló que las negociaciones sobre el nuevo programa están muy avanzadas y que el diálogo sigue en todos los niveles para cerrar el acuerdo.